XLVI

Estaban todos vestidos de negro, con botas y sudaderas con capucha en la cabeza, listos para entrar en los helicópteros.

El corazón de Kinder latía muy rápido, con su mano temblorosa, nunca habría creído que sentiría tantos nervios por esta misión.

No es que tuviera miedo de lo que le pudiera pasa...

Inicia sesión y continúa leyendo