XLVII

—Solo sean obedientes y nada malo le pasará a nadie —dijo Daniel con una capucha en la cabeza y una pistola en la mano, mientras todos sus hombres ya habían rodeado a esos hombres.

Hizo un gesto hacia ellos y no se atrevió a quitarse la capucha, no quería que vieran su rostro, de lo contrario, se v...

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