Capítulo 28 Me diste lo justo.

Valentina

Empezó a caminar hacia mí, con esa expresión que usaba cuando quería algo. Damiano la vio y me apretó la mano bajo la mesa.

—¿Quieres que nos vayamos? —me preguntó.

—No. Todo está bien.

—Valentina... Podemos irnos si quieres.

—No. Quiero saber qué hace aquí.

Mi madre llegó a la me...

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