Capítulo 69 Lo quise

Valentina

Los días siguientes fueron raros. No malos. Raros. Damiano iba al bufete cada mañana, o eso decía, y yo me quedaba en la finca o en mi oficina, intentando trabajar, intentando no pensar, intentando no mirar el teléfono cada cinco minutos para ver si me había escrito. No me escribía. N...

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