Capítulo 128 No estes triste.

— Yo también te amo mamá, pero ya no estés triste.

— Está bien, yo lo intentaré siempre que tú también no lo estés — , cruzaron su dedo meñique en señal de juramento y luego lo dejó entrar a aquella casa.

Sin Isabel saberlo Carlos la observaba desde lejos, la había seguido desde su casa y se sentí...

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