Capítulo 2 ¿En la oficina?
Miguel continuó con sus instrucciones mientras brevemente visitaban aquel lugar que estaba creado pensando en todas las necesidades de la empresa desde salas de maquillaje, fotografía y estilismo hasta clases de actuación, dicción y de etiqueta, era claro que querían cuidar hasta el último detalle y su enfoque era para un artista integral, —A cada uno se le hará entrega ahora mismo de un código de ética léanlo muy bien, pero les voy a señalar las reglas que para mi son las principales:
.Responsabilidad y puntualidad, recuerden que el trabajo de calidad les abrirá puertas.
. Por ningún motivo fraternizar con artistas, jefes ni con otro que forme parte del personal.
.No crear ni meterse en disputas, acá deben realizar su trabajo sin molestar ni ser percibido por los clientes.
A Laura aquel hombre le encantó era alto con presencia y una voz profunda que ya la tenia alterada además de su parecido con el actor Álvaro Cervantes con cabello oscuro y ojos azules aunque su semblante era más serio, lo primero que pensó en lo triste de aquella regla de no confraternizar pero ni modo lo usaría como fuente de inspiración para ir a trabajar cada día.
Miguel continuó con su alocución mientras ellas y dos chicas más lo miraban con atención, —Luego podrán ver con detalle las reglas de vestimenta, horarios etc, pero para mi es de suma importancia que entiendan y cumplan las tres que les explique. El día de hoy lo tendrán libre porque recién han llegado de viaje, para que tengan la oportunidad de ajustarse, descansar y también de disfrutar un poco de la ciudad, en recursos humanos les entregaremos las llaves de los apartamentos asignados así como sus contratos y condiciones según su cargo, así que acompáñenme a la oficina y nuevamente bienvenidas—, explicó cerrando la puerta del área recreativa.
Luego de culminar les fueron presentadas Ana y Patricia las cuales trabajaría en otras áreas, una era maquilladora y la otra estilista, parecían ser amables y de carácter sencillo pero además de compañeras de trabajo serían sus vecinas a partir de ese momento y al menos por un año pues les asignaron un apartamento justo enfrente al de América y Laura, así que convenía hacer buenas migas desde el principio, agotadas decidieron tomar un taxi con sus maletas al que sería su hogar y pagarlo entre las cuatro, así que todo estaba empezando con buen pie.
Los apartamentos se encuentran ubicados en un pequeño edificio azul apenas de dos pisos, lo cuál daba la sensación de un lugar más íntimo pues solo habían 4 apartamentos y lo primero en que coincidieron fue en la opinión que seguramente los cuatro correspondían a la agencia, así qué subieron las escaleras animadas por la curiosidad y pronto cada pareja se encontró frente a su puerta.
Al abrir se encontraron con un apartamento pequeño y elegante con un pequeño balcón, es acogedor, tiene una sala con muebles de madera, un comedor sencillo y la cocina está al fondo y es de acero inoxidable con granito, todo huele a nuevo y parece que es más de lo con que estaba contando, posee dos habitaciones amplias con baño y un tercer baño para visitas pequeño.
Como suele pasar Laura se decidió más rápidamente que su amiga y escogió la habitación del fondo que da hacia un pequeño patio así que América no le quedó alternativa que tomar la de enfrente, es amplia de color azul pastel y esta decorada con buen gusto aunque no le encanta que la ventana de hacia la calle, así que deciden organizar sus pocas pertenencias y llamar a sus padres para que sepan que llegaron bien, es casi la hora del almuerzo así que les proponen a las chicas ir a comer y luego caminar un poco por los lugares cercanos y estás aceptan alegres, la pasan tan bien que su salida se extiende hasta que deciden regresar directamente a descansar para prepararse para el siguiente día.
A la mañana siguiente comienza su jornada, ambas amigas son llevadas al último piso donde solo están las oficina de los Ceos, una recepcionista y una pequeña área de archivo al lado de baño, las paredes forradas en mármol no permiten observar lo que sucede en la oficinas, sin embargo, una vez entran se percatan que el lugar con las vistas que posee no genera sensación de claustrofobia, ambas se ajustan de inmediato a su oficina que se encuentra a un lado de su jefe y deciden que luego le darán unos toques personales.
—Lau, voy a ir un momento al baño si llega nuestro jefe le comentas que vengo enseguida.
—Ve tranquila, todavía faltan unos minutos para la hora que nos informó que llegaría.
—Tienes razón, de todas maneras ya sabes donde estoy.
Cuando América llega al baño le resulta como el resto de la decoración, lujosa y elegante y hasta exagerada para su extrañeza tiene hasta una regadera, mientras usa el aseo escucha unas voces, un hombre y una mujer que parecen tener un encuentro intimo, llevada por sus instintos y un poco de curiosidad se aventura a buscar de donde proviene el sonido luego de salir de donde se encontraba.
Con cuidado y en silencio entra en el archivo preocupada por la situación de la chica ha malinterpretado la escena que ocurre debido a sus propios recuerdos sin saber que solo se trata de un encuentro casual con un juego de roles entre ellos y ve a un hombre alto de cabello oscuro manteniendo relaciones con una mujer de manera apasionada mientras ella se aferra a su espalda, se les ve disfrutar pero América está tan sumida en su trauma y en lo que escucha que se asusta.
El corazón le golpea fuerte el pecho, está temblando y sudando, su primer pensamiento es que debe salir de allí, pero cuando se va retirar en silencio tropieza una carpeta y el hombre la ve, tiene sus ojos color avellana clavados en ella y hasta se le ve molesto.
Sale corriendo asustada y se le hace largo el camino hasta la oficina, no sabe si la estará persiguiendo pero ella lo siente así, cuando está por entrar a la oficina choca con él pecho de un hombre alto y al subir la mirada se encuentra con el rostro de su jefe que le dice que se calme.
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