Capítulo 137 Del odio nace el amor y del amor nace el deseo - II

En tanto, Dominieck al ver como había aparecido la duda y el temor en mis ojos, habiendo guiado una de sus manos hasta la parte posterior de mi cabeza, me obligo a que acercase mi rostro hasta su pecho haciéndome prisionera de sus brazos cosa con la que sin dudas logro doblegar tanto mis pensamiento...

Inicia sesión y continúa leyendo