Capítulo 36 No puedo más que callar, ante las verdades no dichas - I

Acaso lo había escuchado bien, de su boca se escuchó salir tal nombre.  

— Un momento, dijiste Izra.   

— Sí, escuchaste bien, efectivamente le he mencionado, acaso le conoces Emma.  

Y rápidamente sin perder tiempo para evitar sospechas e interrogaciones recalque.  

— No, solo le he escuchado menci...

Inicia sesión y continúa leyendo