45. Para sanar

Jodie

Doug me despierta, diciéndome que ya pasó de las dos y que necesito comer algo.

—Vamos, amor, necesitas fuerzas. Tienes que comer.

No me dan ganas de comer, pero sé que Doug tiene razón. Así que, de mala gana, me levanto y dejo que me acompañe a la cocina, donde su papá ya nos está es...

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