Capítulo 33 Capítulo_33

El gran hombre que fue su padre no merecía morir así, él debía cerrar sus ojos en su casa entre sábanas de seda y satín, con los mejores cuidados.

Solo de imaginar a su padre sobre una fría piedra que llamaban cama, entré ropa sucia y una cobija sin calor se llenaba de rabia.

—¿O es muy cuidad...

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