Lo siento

Alpha Nathan entró en la habitación de Mia y la vio sentada, esperándolo pacientemente. Se veía tan seductora con su camisón rojo transparente.

—Estás aquí, majestad —dijo ella, y se acercó a él.

—Sí, me llamaste; sonabas tan seria; ¿cuál es el problema? —preguntó con preocupación en su voz.

—Te ...

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