Capítulo 131: ¡No quiero ir a la cárcel!

Jennifer irrumpió en mi habitación del hospital como un huracán. Su cabello estaba desordenado, su traje de diseñador arrugado y el rímel corría por sus mejillas.

—¡Laurel! —jadeó, mientras me empujaba con su bolso—. ¡Todo está aquí dentro! ¡Tómalo!

Lo agarré, sorprendida por su peso. Jennifer se ...

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