Capítulo 32 SUS OJOS SON PELIGRO

VIOLET

Oscura era lo que estaba la calle en ese momento, oscura y fría, no había luz. Todas las luces de las calles rotas o parpadeando, lo único que me daba luz era la pequeña tienda con el letrero luminoso de colores. Sosteniendo la gabardina en mis manos llamé a la puerta metálica, la pequeña mi...

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