Capítulo 54 MI PEQUEÑA FLORECITA

VIOLET

Enzo llevaba una camisa blanca desabrochada hasta arriba, llevábamos ya un rato en el avión y ni una sola vez había dejado de apretarme las piernas.

Sus ojos azules me miraron mientras apartaban su atención del portátil que tenía en el regazo.

—¿Pasa algo tesoro?— Han pasado semanas desde ...

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