Capítulo 57

Nunca se enfrentaría en una batalla de ingenio con un lunático; solo acabaría sufriendo ella misma.

Además, ¿cómo podría saber que Howard seguiría a Margaret todos los días? No era Dios.

Era culpa de Stella por no manejar bien a Howard. Si ni siquiera podía vigilar a su propio prometido, ¿de qué l...

Inicia sesión y continúa leyendo