Capítulo 102 Capítulo 102

Ámbar

—Yo... quiero que duermas —dije, y sus dedos se hundieron en la tela de mis pantalones, apretándome el trasero.

—...conmigo —las dos últimas palabras se me escaparon antes de poder detenerlas.

—Red. —El apodo le salió como una advertencia y una súplica a la vez. Su mirada se clavó en mi boc...

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