Capítulo 83 Capítulo 83

Ámbar

El peso contundente de su verga descansaba contra mis pliegues resbaladizos, caliente y palpitante. Frotó la cabeza gruesa arriba y abajo por mi hendidura, empapándose con mi humedad, provocándome el clítoris hasta que empecé a gemir, temblorosa.

—Al principio iré despacio —murmuró, con la v...

Inicia sesión y continúa leyendo