Negociación oscura

La risa se apagó y se sentaron en silencio durante unos minutos. De repente, Vida habló —Sé quién eres y por qué estás aquí.

Los ojos de Bianca se abrieron de par en par mientras miraba a Vida.

—No eres quien pareces ser. No eres humana, ¿verdad? —preguntó Vida, con voz baja y tranquila—. Eres alg...

Inicia sesión y continúa leyendo