Capítulo 18: Un plan

La luz del sol entraba a raudales por los grandes ventanales de piso a techo del comedor, bañando de un resplandor deslumbrante el suelo de mármol pulido.

Raymond estaba sentado erguido a la mesa, con la expresión fría como una escultura de hielo. Sus ojos profundos eran como pozos oscuros, insonda...

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