Capítulo 28: La persecución del parque acuático

Zoey vio a Noah en la puerta, y sus ojos se iluminaron al instante como dos estrellas brillantes titilando de alegría.

Saltó emocionada, con sus coletas rebotando en el aire, y gritó:

—¡Noah, estás aquí! ¡Te extrañé muchísimo!

Al decir esto, se lanzó a los brazos de Noah como una pequeña monita ág...

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