Capítulo 31: Amenaza

En la oficina, algo anticuada, la tenue luz amarilla parpadeaba de vez en cuando, proyectando un resplandor inquietante.

El viejo escritorio estaba atestado de papeles desordenados, y el aire era denso con el penetrante olor a papel viejo y perfume barato.

Daron, quien solía seguir a Barry como un...

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