Capítulo diez

La aguja rompiendo su piel pareció sacarla de la neblina que le encendía las mejillas y le hacía querer atrapar el labio inferior entre los dientes. Era inexperta, eso al menos lo sabía. Hacía falta muy poco para que sus ojos se nublaran de deseo. Aunque… eso siempre había sido algo que él amaba de ...

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