Epílogo: Segunda parte

Un par de choques por poco y una abuela regañona después, Frankie se detuvo frente al edificio de los Accardi. Gloria pasó la pierna por encima de la moto y miró la bolsa de lona en la parte de atrás.

—Por favor, dime que ahí no metiste el pastel que tu mamá hizo para que lo trajéramos —dijo Gloria...

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