Capítulo treinta y cinco

Frankie se recargó contra la pared del ascensor mientras Gloria estaba a su lado, con los brazos cruzados. Llevaba unos leggings de yoga ajustados que hacían que su trasero fuera casi imposible de ignorar. En circunstancias normales, quizá la habría empujado contra la pared y se habría pasado la may...

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