TRECE

La mañana llegó y cada vez que Chel abría el tema sobre nuestra cita, yo elegía no responder, lo que la molestaba cada minuto que tenía la oportunidad. Solté un suspiro pesado y me giré para enfrentarla.

—No es bueno, Chel. Te lo juro. No me preguntes los detalles, necesito trabajar —dije, haciendo...

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