CATORCE

Abrí los ojos y sentí el dolor en mi cabeza. Levanté la cabeza y vi a Noah mirándome preocupado. Estaba arrodillado y con las manos en mis hombros, tratando de despertarme. Lo abracé rápidamente y lloré en sus hombros. Noah, aún arrodillado, me dio palmaditas en la espalda, haciendo su mejor esfuerz...

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