DIECINUEVE

Todavía estamos en la Casa Embrujada y todo lo que hago es abrazar a Noah y gritar, ¡lo cual me hace sentir tan avergonzada! Pero creo que Noah parece estar disfrutándolo, lo que me hizo sentir aún más avergonzada. Puedo sentir mis manos temblando de miedo por el ataque sorpresa de las personas que ...

Inicia sesión y continúa leyendo