Capítulo 40 Dos bandos.

Trevor no apartó su atención de ella mientras Brianna se llevaba el móvil a la oreja.

—¿Sí?

—Soy yo, ¿cuándo podré ver a mi hijo?

La mujer perdió todos los colores del rostro al confirmar sus sospechas.

—¿Qué…? —preguntó nerviosa, sin saber cómo actuar.

Trevor no dejaba de mirarla, ahora co...

Inicia sesión y continúa leyendo