Capítulo 38 El heredero que todos querían.

—No.

Yusef dejó de leer el documento y levantó la vista hacia Rashid, que llevaba varios minutos frente al ventanal con una taza de café entre las manos. No había bebido un solo sorbo y, por la expresión que tenía, probablemente el café terminaría frío antes de que recordara que existía.

—Todavía no...

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