Capítulo 611

Los ojos de Elisa brillaron con determinación cuando replicó:

—No, ni lo sueñes.

Flora, siempre metiche, no pudo resistirse a preguntar:

—¿Cómo puedes estar tan segura? ¿Ya sabes quién es?

—No, solo que si fuera Howard, estoy casi segura de que ya me habría llamado, conociéndolo —se rio Elisa, r...

Inicia sesión y continúa leyendo