Capítulo 25: Ecos de amor

El laboratorio estaba inusualmente silencioso esa noche, el suave zumbido de las máquinas proporcionando un tenue y casi reconfortante ruido de fondo mientras Leila se sentaba sola, mirando fijamente su terminal. Había estado siguiendo la rutina del trabajo, tratando de ahogar la ansiedad que había ...

Inicia sesión y continúa leyendo