Capítulo 160

Los vestidos de Beatrice colgaban en el armario junto a los trajes y camisas de Frederick, como si fueran amantes íntimos. La ironía no le pasó desapercibida.

Tras cerrar la cremallera de su maleta, se marchó sin mirar atrás.

La vida en la Mansión Stuart era indudablemente más cálida que en la vil...

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