Capítulo 17

El principio de la noche se sintió más natural que antes.

Del suave sofá a la alfombra de seda, y finalmente de regreso a la espaciosa cama, Beatrice era como un barco a la deriva en el mar, y Frederick como un océano profundo pero gentil, que controlaba todas las olas y mareas.

Esta vez, él fue e...

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