Capítulo 56

Frederick sintió como si una aguja le hubiera perforado el corazón. Se sentó de inmediato en el borde de la cama, tomó su mano helada e intentó calentarla con su calor corporal.

—No voy a ir a ninguna parte. Me quedo contigo.

En la oscuridad, las emociones de Beatrice finalmente se desbordaron. La...

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