Capítulo 62

El sonido del mazo al golpear el estrado en el salón de banquetes fue seco, pero para Beatrice se sintió como un fuego artificial estallándole en el pecho.

Apenas notó los susurros y las miradas atónitas a su alrededor.

Solo se quedó mirando, vacía, a Frederick a su lado. Su expresión era serena, ...

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