Capítulo 92

—No te asustes. ¿Dónde vives? Te llevaré a casa —dijo Beatrice con dulzura.

El dedito de la niña señaló hacia un callejón estrecho, con sus grandes ojos reflejando una mezcla de indicación y pavor.

—Es justo por ahí, doblando por ese camino... pero por favor, no quiero entrar sola.

—Iré contigo. ...

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