CAPÍTULO 7

Fueron detenidos por dos guerreros que custodiaban la puerta con insignias de plata en sus pecheras.

—Perdónanos, Príncipe Arturo, pero tus guerreros tienen prohibido entrar al Reino según la regla del Rey Bartolomeo.

—¿Y quién eres tú? —preguntó el Príncipe Arturo.

—Soy Gusion, uno de los guerre...

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