Capítulo 32 32

―Sí puedo seguir siendo tu novia.

Sandro no respondió.

Seguía sentado en el sofá, con el teléfono en una mano y la camiseta arrugada donde yo había estado sujetándolo hacía menos de un minuto.

―Eso ha sonado demasiado rápido ―dijo.

―Porque la pregunta no es difícil.

―Tu cara no está de acuerdo.

―Mi ...

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