Capítulo 40 40

―No voy a responderte dentro de un taxi.

Sandro miró al conductor.

―Me parece justo. Hay un señor escuchando cómo destruyes mis ilusiones.

El conductor levantó la vista por el retrovisor.

―Yo no escucho nada.

―Gracias, caballero.

Le clavé el codo en el costado.

―No estoy destruyendo nada.

―Entonces ...

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