Capítulo 53 53

―Entonces no me digas que vas a cambiar. Dime qué pasó aquella vez.

Sandro se quedó mirando la mesa.

―Gael y yo llevábamos meses entrenando juntos. Éramos buenos. Demasiado buenos para admitir cuando algo estaba mal.

―Eso suena familiar.

―Lo sé.

Se pasó una mano por la nuca.

―La última semana antes ...

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