Capítulo 55 55

―Entonces no lo hagas.

Sandro frunció el ceño.

―¿No haga qué?

―No empieces a quererme menos antes de irte.

Se quedó quieto.

―Nerea, no sé si eso se puede controlar.

―No te pedí que controles lo que sientes. Te pedí que no lo provoques.

―¿Y cómo se provoca algo así?

―Haciendo exactamente lo que acaba...

Inicia sesión y continúa leyendo