Capítulo 62 62

―No pongas esa cara.

Sandro parpadeó.

―¿Qué cara?

―La de hombre que acaba de ganar una competición que yo no sabía que existía.

―Estoy haciendo un esfuerzo enorme por no sonreír.

―Pues estás fracasando.

―Nerea, acabas de decirme que estás empezando a enamorarte de mí. Permíteme un mínimo de felicida...

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