El corazón de las tinieblas

El aire de la cueva era denso, con el olor húmedo y frío de la roca y la tierra impregnando cada respiración. La tenue luz de las llamas colocadas a intervalos creaba sombras que se movían por las paredes rugosas. Con todos sus sentidos en alerta máxima, Celeste apretó su arma con más fuerza. Magnus...

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