Se acerca el ajuste de cuentas

La fuerza de Celeste surgió a través de ella como una tempestad, y sus manos brillaban con una luminosidad que podía competir con la luna misma. El monstruo, el hombre frente a ella, la observaba con una sonrisa torcida que solo podía caracterizarse como un terrible disfrute.

Con una voz como acero...

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