El desmoronamiento

Mientras la fuerza dentro de Celeste volvía a surgir, amenazando con destrozarla, respiraba rápidamente. La enorme cosa frente a ella, la que había estado controlando su destino, se cernía como una deidad siniestra, con los ojos ardiendo de malicia.

Con una voz que parecía un estruendo de la tierra...

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