La confrontación

Al entrar en el claro, la respiración de Celeste era audible en el aire puro de la noche, y la luna estaba alta y fría. Sus ojos se entrecerraron al ver cómo la figura sombría frente a ella se hacía gradualmente visible, pero mantuvo su postura. A medida que se acercaba, él la esperaba con una expre...

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