El horizonte destrozado

Mientras Magnus colgaba sobre el abismo, sus dedos arañando guijarros afilados y su corazón latiendo con fuerza en su pecho, sus pensamientos corrían. Su mundo y su propósito habían sido arrebatados por la grieta, y ahora parecía que pronto lo tomaría a él también. Sus ojos estaban fijos en el vacío...

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