Capítulo 33 33

—No voy a dejar que nazca dentro de mí.

Selene apretaba mi mano con tanta fuerza que sus uñas me cortaban la piel. La línea negra seguía moviéndose bajo su abdomen, lenta, buscando un lugar donde instalarse.

El Maestro se arrodilló frente a ella.

—Todavía no es un cuerpo. Es una semilla de sangre.

—...

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