Capítulo 45 45

—La marca que me hizo reconocerte toda la vida acaba de desaparecer.

Theron apartó los dedos de mi clavícula como si temiera haberla borrado él mismo.

—No era lo que te hacía reconocerme.

—Mi lobo no está de acuerdo.

—Tu lobo tampoco sabía cortar manzanas.

No sonrió.

Entramos en la casa y encontramo...

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