Capítulo 98 98

—No mires por la ventana.

Mi madre cerró la cortina antes de que pudiera acercarme.

—No estaba mirando.

—Llevas diez minutos fingiendo acomodar la misma flor.

Sostuve la pequeña rama blanca entre los dedos.

—Quiero saber si llegó.

—Llegó hace una hora.

—¿Lo viste?

—Sí.

—¿Cómo estaba?

—Vestido.

—Eso ...

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